A medida que fue creciendo, exploraba otros intereses como la meditación con un maestro de la espiritualidad oriental, Sri Chinmoy.
Mientras aprendía de los principios de autotrascendencia—que involucraba superando límites, desarrollando espiritualmente y entendiendo que nada es imposible—Ashrita decidió hacer realidad sus sueños.
En el año 1978, su maestro espiritual, Sri Chimony le convenció a entrar en una carrera de bicicleta de 24 horas en ciudad de Nueva York. Sin ninguna preparación alguna, Ashrita completó la carrera de 651 kilómetros en tercer lugar y se dio cuenta de que cualquier cosa es posible con una mente abierta.
Naturalmente, su próximo paso fue Guinness World Records. Su primer intento de récord fue para el mayor número de saltos consecutivos en tijeras.
No logró batir el récord. Sin embargo, el este nuevo optimismo le dio el valor necesario de para seguir con su entrenamiento junto con sus prácticas mentales y espirituales. Esto sería la base fundamental que necesitaba para convertirse en un recordista de Guinness World Records.
Entrenaba por horas a lo largo de varias semanas y se familiarizó con los principios básicos que todo solicitante de Guinness World Records debe dominar para lograr un récord.
6 horas, 45 minutos y 27 mil saltos en tijeras después, Ashrita había logrado su primer título de Guinness World Records.
Salió en la edición 1980 del libro de Guinness World Records al lado de la famosa gimnasta olímpica Nadia Comăneci. A partir de ese momento, el quedó enganchado en los récords mundiales.